Detrás de este pomposo nombre se encuentra uno de los cargos más detestados por todos los estudiantes de Japón, Yuri incluida pues supone un enorme trabajo, es muy cansador, es sucio y, encima, los estudiantes tienes que permitir que unos aliens simbioides llamados “borg” se peguen a sus cabezas.
Junto a ella son elegidas para el cargo, Kasumi Tomine de la clase Durazno y Kumi Kawamura de la clase Glicina.
Yuri, al poco de empezar, en su primera cacería importante se revela
como lo que será en la mayor parte de la historia: Una cobarde llorona
que odia su cargo como la que más. La situación de Yuri no es buena
para nada: tiene horror a los aliens a los que se enfrenta (normal,
teniendo en cuenta que serían capaces de matarla en un instante), sufre
pesadillas y le cuesta mucho cuidar de su sucia protección. Cada vez
que Yuri sucumbe a uno de sus ataques de pánico, el Borg acoplado a
ella se descontrola, destrozando a los aliens que sólo deben capturar.
Yuri es la mayor pesadilla de su compañera Kumi, una chica de carácter muy firme y decidido, delegada de clase desde que iba a primero de primaria. Esta chica sólo se había presentado voluntaria al cargo de encargada para evitar que la volvieran a elegir de delegada, pero se encontraría con que Yuri no deja de darle problemas y pedirle ayuda. De las tres, es probablemente la más fría y decidida.
Kasumi, la tercera encargada, se muestra como la antítesis de Yuri:
siempre peleando hasta el límite, arriesgándose al máximo, rozando la
muerte cada dos por tres y sin perder nunca la sonrisa. Una chica
aparentemente mimada pero con un altísimo nivel de inteligencia, que
sabe desenvolverse bien en casi cualquier situación.
Como supervisora de las peligrosas actividades que las tres realizan se
encuentra la profesora Megumi Hisakawa, profesora aparentemente jovial
pero que se toma muy en serio su trabajo.
Tan en serio que sería capaz de llegar hasta el final para conseguir sus verdaderos objetivos.
Los Borgs son aliens de tipo simbiótico que ayudan a las encargadas en
su misión de capturar a los aliens. Tienen una forma semejante a un
sapo con alas, solo que sin patas. Se alimentan de la suciedad del
cuerpo de su huésped, y a cambio le brindan protección prácticamente
absoluta contra los agentes que intenten atacarlos.
Sus armas son los largos taladros que salen de las puntas de las
alas, y que aparentemente constituyen la totalidad del organismo Drill.
Los Borg hablan normalmente, e incluso en el tercer tomo se menciona
que tienen diferentes tipos de personalidad.
Este manga, de apariencia simpática, luminosa, bella e infantil oculta
una historia que casi únicamente puede calificarse de pesadilla.
No en vano, las chicas se enfrentan a criaturas capaces de matar en un suspiro a cualquier ser humano. Si bien el carácter de Yuri, en contraste con los de Kumi y Kasumi, muchos lo caracterizan de absurdamente cobarde, llorica e inaguantable, lo cierto es que, a medida que avanza la historia, nos damos cuenta de lo que implica su cargo, porque no todos los niños de doce años serían capaces de soportar peleas casi diarias contra bestias ni aguantar la idea de que se podrá morir al día siguiente.
Si a ello le añadimos los planes que tienen los profesores de contramedidas acerca del destino que les va a tocar vivir a las niñas a partir de ese momento, hace que la historia no sea sólo una pesadilla sino también una crítica a las presiones sociales que reciben los jóvenes a edades tan tempranas, casi parece que la profesora Megumi obligue a crecer a Yuri y compañía para que así cumplir el verdadero objetivo del cargo.



